Dibujo acuarela velas artesanales de Casa Nordlys

Cómo se hacen las velas artesanales: el proceso paso a paso

Una vela artesanal empieza mucho antes de encender la mecha.

Elegir los materiales, preparar el recipiente, trabajar la cera, incorporar la fragancia, colocar la mecha, verter y esperar el tiempo necesario forma parte de un proceso en el que cada decisión puede influir en el resultado final.

En Casa Nordlys elaboramos nuestras velas a mano en Castelldefels, Barcelona. Algunas de nuestras colecciones utilizan recipientes de cristal, mientras que otras incorporan recipientes que fabricamos nosotros mismos con una mezcla de cemento y arena de cuarzo.

Te enseñamos qué ocurre detrás de una vela artesanal antes de que llegue a tu casa.

1. Todo empieza por el diseño

Antes de fundir la cera hay que decidir qué queremos crear.

El recipiente, el tamaño, la fragancia y la mecha forman parte del diseño de una vela y tienen que funcionar juntos.

Una misma combinación no tiene por qué comportarse igual al cambiar el diámetro del recipiente, la cera o la fragancia. Por eso, desarrollar una vela nueva implica también hacer pruebas antes de incorporarla a una colección.

2. Cuando el recipiente también está hecho a mano

En nuestras velas con recipiente de cemento, el proceso empieza preparando una mezcla de cemento y arena de cuarzo.

La mezcla se vierte en moldes y necesita tiempo para adquirir resistencia antes de continuar con el acabado de cada pieza.

Una vez preparada, cada pieza se desmolda, se revisa y se trabaja individualmente antes de utilizarla como recipiente para una vela.

Este proceso también explica por qué pueden aparecer pequeñas variaciones entre recipientes. El tono, la textura y algunos detalles de la superficie pueden cambiar ligeramente de una pieza a otra.

3. Elegir la cera

La cera es una de las partes fundamentales de una vela.

En Casa Nordlys trabajamos con ceras vegetales seleccionadas según el tipo de vela y el recipiente.

La elección de la cera afecta a aspectos como la textura, el comportamiento durante la combustión y la forma en la que la fragancia se integra y se libera al utilizar la vela.

Por eso no tratamos la cera como un simple soporte para el aroma. Forma parte del desarrollo completo del producto.

4. Preparar la fragancia

Una vez fundida la cera, llega uno de los momentos más importantes del proceso: incorporar la fragancia.

La cantidad utilizada y la temperatura a la que se añade tienen que estar adaptadas a la cera y a la fragancia con la que estamos trabajando.

Después se mezcla cuidadosamente para conseguir una distribución uniforme antes del vertido.

En nuestras colecciones trabajamos tanto con fragancias individuales como con combinaciones creadas a partir de diferentes perfiles olfativos.

5. Preparar la mecha

La mecha no se elige únicamente por el tamaño de la vela.

El diámetro del recipiente, el tipo de cera y la propia fragancia pueden modificar el comportamiento de la combustión.

Por eso probamos diferentes configuraciones hasta encontrar una combinación adecuada para cada vela.

Durante estas pruebas observamos cómo evoluciona la llama, cómo se forma la piscina de cera y cómo se comporta la vela durante diferentes fases de la combustión.

6. El vertido

Con el recipiente preparado, la mecha colocada y la fragancia integrada en la cera, llega el momento de verter.

Cada vela se vierte individualmente.

La temperatura de la cera y las condiciones del espacio pueden influir en cómo solidifica, por lo que el proceso continúa incluso después de llenar el recipiente.

La vela debe enfriarse sin moverla mientras la cera pasa de estado líquido a sólido.

7. El curado: saber esperar también forma parte del proceso

Una vela recién hecha todavía necesita tiempo.

Después de solidificar, dejamos que nuestras velas curen antes de evaluar su rendimiento final.

Durante el desarrollo de una nueva vela realizamos pruebas de combustión y de difusión de la fragancia para comprobar cómo funciona la combinación completa de recipiente, cera, mecha y aroma.

Ese tiempo de espera es una parte más del proceso de fabricación.

8. Revisión y preparación final

Antes de preparar una vela para su envío revisamos el acabado, la superficie, la mecha, el recipiente y la presentación.

Después colocamos las etiquetas y preparamos el producto para protegerlo durante el transporte.

Gran parte del trabajo de una vela artesanal ocurre precisamente en esos pequeños pasos que no siempre se ven cuando el producto terminado llega a casa.

¿Por qué dos velas artesanales pueden presentar pequeñas diferencias?

Cuando parte del proceso se realiza manualmente, especialmente en recipientes fabricados uno a uno, pueden aparecer pequeñas variaciones entre piezas.

Eso no significa que los acabados deban ser descuidados. Buscamos que cada vela cumpla nuestros criterios de calidad, pero no intentamos eliminar por completo las pequeñas diferencias propias de un proceso artesanal.

En los recipientes de cemento, por ejemplo, pueden existir ligeras variaciones de tono o textura sin que cambie su función.

Artesanía también significa probar

Una parte importante del proceso ocurre antes de que una vela forme parte de una colección.

Probamos combinaciones de ceras, mechas, porcentajes de fragancia, temperaturas y tiempos de curado hasta encontrar el resultado que buscamos.

Algunas pruebas funcionan. Otras nos obligan a cambiar una variable y empezar de nuevo.

Ese trabajo de desarrollo también forma parte de hacer una vela artesanal.

Velas hechas para disfrutarse

Detrás de una vela Casa Nordlys hay diseño, pruebas, materiales y muchas horas de trabajo que no aparecen en el producto terminado.

El objetivo es sencillo: crear una vela que resulte bonita cuando está apagada y que funcione correctamente cuando llega el momento de encenderla.

Si quieres descubrir nuestras colecciones actuales, puedes visitar nuestra colección de velas aromáticas.

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